En Catalunya, un toldo de punto recto para un balcón cuesta entre 250 y 650 € con IVA, un toldo de brazo extensible de 3 a 4 metros entre 550 y 1.400 €, el mismo motorizado con sensor de viento entre 950 y 2.300 €, y un toldo cofre motorizado entre 1.400 y 3.500 €. Cambiar solo la lona sale entre 180 y 600 €. El precio depende sobre todo de la línea (el ancho), la salida (lo que avanza), la lona, el motor y el sensor. En la costa y en las zonas de viento, también de la tornillería y del anclaje.
Tipos de toldo y precio
| Toldo | Dónde se pone | Precio orientativo con IVA |
|---|---|---|
| Punto recto | Balcones de fincas y bloques, con brazos que bajan en vertical y apoyan en la barandilla | 250 a 650 € |
| Brazo extensible de 3 a 4 m | Terrazas de pisos y casas, con brazos articulados que salen en horizontal | 550 a 1.400 € |
| Brazo motorizado con sensor | Terrazas y áticos donde se quiere comodidad y seguridad con viento | 950 a 2.300 € |
| Cofre motorizado | Áticos y casas donde la lona se guarda cerrada dentro de una caja | 1.400 a 3.500 € |
| Cambio de lona | Toldos con estructura sana y lona gastada | 180 a 600 € |
Qué mueve el precio
La línea. Es el ancho del toldo. Cuanto más ancho, más largo el rodillo, más lona y, a partir de cierta medida, un tercer brazo o un soporte intermedio.
La salida. Es lo que avanza el toldo desde la fachada. Una salida mayor pide brazos más robustos, con muelles más fuertes, y anclajes que aguanten más palanca.
La lona. La acrílica tintada en masa es la más habitual: aguanta el color, transpira y se limpia con agua. Las lonas técnicas de poliéster o microperforadas dejan pasar el aire y algo de luz, y se usan en toldos verticales y en terrazas de hostelería. Un tejido con tratamiento contra el moho es buena idea en el Maresme y en la costa, donde la humedad de la noche no se va.
El motor. Un motor tubular dentro del rodillo sustituye a la manivela. Pide un punto de corriente cerca. Con mando a distancia o con pulsador en la pared.
El sensor de viento. Detecta la vibración o la velocidad del aire y recoge el toldo solo. Es el añadido que más recomendamos en áticos y en el Empordà. Hay también sensores de sol que lo extienden cuando pega.
El cofre. Protege la lona y los brazos cuando el toldo está recogido. La lona dura más y la fachada queda más limpia. Es lo más caro, y en la costa es lo que más compensa.
En la costa: salitre y tornillería inoxidable
En Roses, L’Escala, Palamós, Salou, Cambrils, Calella o Premià de Mar, el aire del mar oxida el hierro y el acero galvanizado. Montamos toldos con estructura de aluminio lacado y toda la tornillería y los anclajes de acero inoxidable. Parece un detalle, pero es lo que decide si a los pocos veranos aparecen churretes de óxido en la fachada o un brazo que no cierra. Si un presupuesto no dice de qué es la tornillería, pregunta.
Otra cosa en la costa: en los apartamentos de temporada, el toldo pasa meses sin usarse. Un cofre, o al menos una buena funda, evita que la lona llegue a junio con moho.
Tramontana en el Empordà
En Figueres, Castelló d’Empúries, Roses o Llançà, la tramontana puede soplar varios días seguidos con rachas muy fuertes. Un toldo de brazo extendido con esas rachas se dobla o arranca los tacos de la fachada. Aquí recomendamos:
- motor con sensor de viento, siempre;
- anclajes químicos en fachadas de ladrillo hueco o de piedra;
- salidas moderadas, que el viento castiga menos;
- en terrazas muy expuestas, estudiar un toldo vertical o una pérgola en lugar de un brazo.
Comunidad y ordenanza de fachada
Un toldo cambia la fachada, y en la mayoría de los edificios la comunidad lo regula. Es habitual que el acuerdo de junta fije el color de la lona, el tipo de toldo y hasta la marca del tejido, para que todos los balcones queden iguales. En Barcelona y en muchos municipios del Vallès y del Maresme, la ordenanza de fachadas del ayuntamiento puede añadir condiciones en los edificios protegidos. Antes de pedir precio, pregunta al administrador si hay un modelo aprobado. Si lo hay, lo buscamos y lo igualamos.
En los bajos con terraza de bar o restaurante, la ordenanza de terrazas del ayuntamiento marca además qué se puede instalar en la vía pública.
Cuándo pedirlo
La mayoría de los toldos se piden de abril a junio, cuando empieza a pegar el sol en la terraza. Es cuando más se tarda en fabricar y montar. Si lo pides en febrero o marzo, lo tienes puesto antes de que haga falta. En otoño es buen momento para cambiar una lona gastada o motorizar un toldo manual.
Si quieres, venimos, medimos la terraza y te decimos qué toldo aguanta allí.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta motorizar un toldo que ya tengo?
Depende del estado del toldo y de si hay un punto de luz cerca. Si la estructura y la lona están bien, se cambia el mecanismo de manivela por un motor tubular dentro del rodillo y se añade mando y, si quieres, sensor de viento. Un toldo de brazo motorizado completo está entre 950 y 2.300 € con IVA; adaptar uno existente sale por menos.
¿Se puede cambiar solo la lona?
Sí, si los brazos y el rodillo están sanos. El cambio de lona cuesta entre 180 y 600 € con IVA según la medida y el tejido. Es lo que más se pide en la costa, donde el sol y el salitre castigan la lona antes que la estructura.
¿Qué hago con el toldo cuando sopla tramontana?
Recogerlo. Un toldo extendido con rachas fuertes trabaja como una vela y puede doblar los brazos o arrancar los anclajes. En el Alt Empordà y en los áticos expuestos recomendamos motor con sensor de viento, que lo recoge solo aunque no estés en casa.
¿Necesito permiso de la comunidad?
Casi siempre. El toldo cambia la fachada, y muchas comunidades fijan color de lona, tipo de toldo y altura. Pregunta al administrador si hay un acuerdo de junta. En la ordenanza de tu ayuntamiento puede haber además condiciones sobre la fachada.