Una ventana de PVC de dos hojas cuesta en Catalunya entre 400 y 850 € con IVA, una balconera de PVC entre 800 y 1.600 € y un piso entero de cinco a siete ventanas entre 3.500 y 8.000 €. La misma ventana en aluminio con rotura de puente térmico (RPT) está entre 450 y 950 €, la balconera entre 900 y 1.900 € y el piso entre 4.000 y 9.000 €. El PVC aísla más por euro. El aluminio permite perfiles más finos, hojas más grandes y aguanta mejor el sol fuerte en colores oscuros. Qué conviene depende de dónde está la casa y de cómo es la fachada.
Los precios lado a lado
| Hueco | PVC con IVA | Aluminio RPT con IVA |
|---|---|---|
| Ventana de dos hojas | 400 a 850 € | 450 a 950 € |
| Balconera o puerta de terraza | 800 a 1.600 € | 900 a 1.900 € |
| Piso completo de 5 a 7 ventanas | 3.500 a 8.000 € | 4.000 a 9.000 € |
La diferencia no es grande en una ventana suelta. Se nota en un piso entero o en una casa con muchos huecos, y ahí también se nota el aislamiento.
Cómo aísla cada uno
El PVC es un mal conductor del calor por naturaleza. Un perfil de varias cámaras, con doble o triple junta, consigue una transmitancia del marco muy baja sin piezas añadidas.
El aluminio conduce muy bien el calor, y por eso necesita la rotura de puente térmico: una pieza de poliamida que corta el paso del frío entre la cara exterior y la interior. Un aluminio RPT de gama alta aísla bien. Un aluminio sin RPT, como el de muchas ventanas de los años 80 y 90, es lo que provoca los marcos mojados cada mañana de invierno.
En los dos casos, el vidrio pesa tanto como el perfil. Un doble acristalamiento bajo emisivo en cualquiera de los dos materiales mejora mucho una ventana de vidrio simple.
Cuándo conviene PVC
En el interior frío. En Vic, Manresa, Berga, Torelló o Gironella, los inviernos son largos y las nieblas de la Plana y del Bages mantienen la humedad. Aquí el PVC multicámara, incluso con triple vidrio en fachadas a norte, es la opción que más rinde. Lo mismo en masías y casas de pueblo de la Catalunya Central con muros gruesos y ventanas pequeñas, donde el marco más ancho del PVC no se nota.
En dormitorios con ruido. Una oscilobatiente de PVC con buen sellado cierra muy bien. En pisos que dan a la Meridiana, a la Gran Via o a una ronda, con vidrio acústico, es de lo que más se agradece.
Cuando el presupuesto manda. Si hay que cambiar muchos huecos y la fachada no impone nada, el PVC da más aislamiento con menos gasto.
Cuándo conviene aluminio
En fincas antiguas con balconeras altas. En el Eixample, en Gràcia o en los cascos antiguos de Sabadell y Terrassa, las balconeras superan a menudo los dos metros y medio. El aluminio sostiene hojas grandes con perfiles finos, y respeta mejor el despiece original. Muchas comunidades de estas fincas tienen un color y un modelo fijado para toda la fachada, y suele ser aluminio.
En correderas grandes. Una puerta corredera de terraza de tres o cuatro metros en una casa de Sant Cugat, de Castelldefels o del Maresme se resuelve mejor en aluminio, por rigidez y por la finura del perfil central.
En colores oscuros al sol. Un gris antracita o un negro en una fachada a mediodía o a poniente se calienta mucho. El aluminio lacado lo soporta sin deformarse.
En la costa, con salitre
En Roses, Palamós, L’Escala, Salou, Cambrils o Calella, el salitre ataca todo lo que es metal. El PVC no se oxida, y eso es una ventaja real en primera línea. El aluminio también funciona si lleva lacado con sello de calidad para ambiente marino y tornillería de acero inoxidable. En ambos casos, lo primero que falla en la costa son los herrajes de mala calidad. Pedimos herrajes con tratamiento anticorrosión en cualquier material.
En los apartamentos de temporada, cerrados buena parte del año, el PVC tiene otra ventaja: la humedad acumulada no le afecta y no pide repintado.
Mezclar materiales en la misma casa
No hay por qué elegir uno para toda la vivienda. Es habitual poner PVC en los dormitorios y en las ventanas a norte, y aluminio en la balconera del salón o en la corredera de la terraza. Lo que conviene es que el color y el aspecto exterior coincidan, sobre todo si la comunidad fija la estética de la fachada. Antes de decidir, pregunta al administrador si hay acuerdo de junta sobre la carpintería.
Lo que tiene que decir el presupuesto
Sea cual sea el material, pide que cada hueco lleve su medida, el sistema y la serie del perfil, la composición del vidrio, el tipo de apertura, el color, si incluye persiana o mosquitera, la retirada de la ventana vieja y la garantía por escrito. Y la transmitancia de la ventana, que te servirá si pides la deducción del IRPF. Lo explicamos en cambiar las ventanas: precio y ayudas.
Si quieres, medimos tus ventanas y te presupuestamos las dos opciones para que las compares.
Preguntas frecuentes
¿El PVC amarillea con el sol?
Los perfiles de PVC actuales llevan estabilizantes contra la radiación y en blanco aguantan bien. Donde más hay que cuidar la elección es en los colores oscuros y foliados en fachadas a poniente, porque el perfil se calienta mucho en verano. En esos casos pedimos perfil con refuerzo de acero y un foliado preparado para exterior.
¿Se puede poner PVC en una finca del Eixample?
Técnicamente sí, pero muchas comunidades y el propio ayuntamiento piden mantener la estética de la fachada, y un marco de PVC es más grueso que uno de aluminio. En balconeras altas solemos recomendar aluminio con rotura de puente térmico, que permite perfiles finos y hojas grandes.
¿Cuál dura más?
Los dos, bien instalados y con herrajes de calidad, duran décadas. El aluminio lacado apenas pide mantenimiento salvo limpiar las guías. El PVC tampoco, pero sus juntas conviene revisarlas con los años. Lo que acorta la vida de cualquier ventana es un mal sellado del premarco.
¿Hay diferencia de precio en la deducción del IRPF?
La deducción no depende del material, sino de la mejora que acredite el certificado energético antes y después de la obra. Con el PVC se llega a veces antes a esa mejora por euro invertido, pero cualquier ventana con buena transmitancia puede servir.