Cambiar todas las ventanas de un piso de cinco a siete huecos en Catalunya cuesta entre 4.000 y 9.000 € con IVA en aluminio con rotura de puente térmico, y entre 3.500 y 8.000 € en PVC. Una sola ventana de dos hojas está entre 400 y 950 €, según el material. Parte de esa inversión puede volver por la deducción estatal del IRPF por eficiencia energética, del 20 % o del 40 % según la mejora que acredite el certificado energético, y por los Certificados de Ahorro Energético. Hoy no hay un plan renove de ventanas abierto en la Generalitat.

Cuánto cuesta, según la vivienda

Vivienda Lo que se cambia Precio orientativo con IVA
Piso de un bloque de los 60 o 70 en Cornellà, Badalona o Santa Coloma 5 ventanas de aluminio sin RPT por PVC 3.500 a 6.000 €
Piso del Eixample con dos balconeras y tres ventanas Aluminio RPT con laminado en balconeras 5.500 a 9.000 €
Adosado en Granollers o Mollet del Vallès 6 ventanas de PVC y una puerta al jardín 4.500 a 8.000 €
Piso en Manresa o Vic con fachada a norte 6 ventanas de PVC con doble vidrio bajo emisivo 4.000 a 7.500 €

Si solo quieres cambiar el vidrio y conservar el marco, el doble acristalamiento con cámara cuesta entre 90 y 180 € por metro cuadrado. Tiene sentido cuando el marco ya tiene rotura de puente térmico.

Cómo es la obra

Hay dos formas de cambiar una ventana.

Sin obra, sobre el premarco. Retiramos las hojas y el marco viejo, dejamos el premarco si está sano o colocamos uno nuevo encima, y montamos la ventana nueva. Se sella por fuera y por dentro y se tapan las juntas con tapajuntas. No hay escombro ni albañilería. Es lo más habitual en pisos y suele caber en una o dos jornadas para toda la vivienda.

Con obra. Cuando el marco viejo está empotrado en el muro, como en muchas ventanas de hierro de fincas antiguas, o cuando se quiere cambiar la medida del hueco, hay que picar, sacar el marco y rehacer el remate con yeso o mortero. Después toca pintar. Lleva más días y encarece el presupuesto, pero deja el hueco nuevo y sin puentes térmicos.

En los dos casos revisamos el cajón de la persiana. Si es de obra y no tiene aislamiento, lo aislamos cuando es posible, porque por un cajón sin tapar se pierde buena parte de lo que gana una ventana nueva.

La deducción del IRPF

La regula la Ley 35/2006 del IRPF, en su disposición adicional 50.ª. Es estatal y se aplica en la cuota de tu declaración.

  • 20 % de lo pagado, con una base máxima de 5.000 € al año, si la obra reduce al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual o de una vivienda alquilada.
  • 40 % de lo pagado, con una base máxima de 7.500 € al año, si la obra reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable o la vivienda pasa a calificación energética A o B.
  • 60 % para obras en edificios de uso predominantemente residencial, es decir, cuando la comunidad rehabilita el edificio entero.

Según la Agencia Tributaria, tras el Real Decreto-ley 7/2026, las deducciones del 20 % y del 40 % se aplican a obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2026, y la del 60 % en edificios residenciales hasta el 31 de diciembre de 2027.

Lo que necesitas:

  • un certificado de eficiencia energética antes de la obra;
  • otro después, emitido dentro del plazo que marca la ley, que acredite la mejora;
  • facturas a tu nombre pagadas por transferencia o tarjeta, nunca en efectivo.

Si llegas o no al 7 % o al 30 % lo dice el certificado, no el instalador. Por eso te entregamos la ficha técnica de cada ventana, con su transmitancia, para que el técnico certificador la use.

Los Certificados de Ahorro Energético

Es un sistema estatal del Ministerio para la Transición Ecológica. El ahorro de energía que produce una obra se convierte en certificados, y una empresa compradora te paga por ellos. La renovación de ventanas tiene su ficha propia en el catálogo oficial, la RES070. En Catalunya valida y emite los certificados el Institut Català d’Energia (ICAEN).

Tres cosas importan:

  • el acuerdo de cesión del ahorro se firma antes de empezar la obra;
  • la factura tiene que detallar marca, modelo y características de las ventanas, y los datos de las que se retiran;
  • se cobra cuando el ICAEN resuelve favorablemente el expediente, y la cantidad depende del ahorro calculado con la ficha y del precio que se pacte con el comprador.

La deducción del IRPF y los certificados de ahorro son dos vías distintas. Cómo se combinan en tu caso lo vemos en el presupuesto.

Lo que no está abierto

La Generalitat no tiene hoy un plan renove de ventanas. El Pla Renova’t de finestres del ICAEN fue un programa pasado. Los programas de rehabilitación con fondos europeos de la Agència de l’Habitatge de Catalunya están fuera de plazo para nuevas solicitudes.

Si tienes un piso en Barcelona y lo vas a poner en la Borsa d’Habitatge de Lloguer, el Consorci de l’Habitatge de Barcelona tiene una convocatoria de 2026 para rehabilitar interiores que incluye mejoras energéticas, con solicitudes hasta el 30 de noviembre de 2026. Las condiciones están en sus bases.

El detalle de cada vía, con sus fuentes, está en ayudas para cambiar ventanas en Catalunya, y puedes hacer una estimación en la calculadora de ayudas.

Si quieres, medimos tus ventanas y te dejamos el presupuesto con la documentación para las ayudas.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que pedir permiso a la comunidad para cambiar las ventanas?

Si mantienes el color, el despiece y el tipo de apertura que ya tiene la fachada, normalmente basta con avisar al administrador. Si cambias el aspecto exterior, la Ley 49/1960 de Propiedad Horizontal exige acuerdo de la junta. Y en edificios protegidos el ayuntamiento puede pedir licencia. Lo comprobamos al medir.

¿Puedo cambiar las ventanas en invierno?

Sí. Cada hueco queda abierto solo el rato que se tarda en sacar la ventana vieja y colocar la nueva, y no dejamos una habitación abierta al terminar la jornada. El otoño es, de hecho, cuando más ventanas se cambian, porque es cuando se nota el frío y la condensación.

¿La deducción del IRPF se descuenta del presupuesto?

No. Pagas la obra entera y la deducción se aplica en tu declaración de la renta del ejercicio en que se expide el certificado energético posterior. Por eso conviene pagar por transferencia o tarjeta y guardar las facturas a tu nombre.

¿Qué pasa si el certificado no llega a la mejora exigida?

Entonces no hay deducción, aunque las ventanas sean buenas. Por eso recomendamos hablar con el técnico certificador antes de encargar la obra: puede estimar si el cambio de ventanas basta o si hay que sumar otra mejora, como aislar el cajón de la persiana.